Hace una semanas os hablábamos del equilibrio visual. Es por ello, que en este post, nos vamos a centrar en uno de los elementos más importantes a la hora de crear un diseño equilibrado. Se trata de los espacios negativos o espacios en blanco.
Qué son los espacios negativos
Los espacios negativos son los espacios vacíos que podemos encontrar en cualquier composición. Puede parecer a simple vista, que los espacios en blanco no tienen importancia en nuestro diseño, pero no debemos dejarlos a un lado, ya que son esenciales y beneficios para nuestra composición.
Estos espacios son de tal importancia que los encontramos también en las fuentes o la tipografía. Para mejorar la legibilidad de una palabra debe haber un espaciado adecuado entre cada letra. Del mismo modo, deben existir espacios negativos en los párrafos, así como en cada línea de texto.
Estos espacios en blanco no necesariamente deben ser de color blanco, ya que pueden ser de cualquier color. No debemos olvidar que este elemento es parte del diseño, por lo que es igual de importante meditar su colocación.
Tipos de espacios negativos
Espacios en negativo activos
Espacio que existe entre diversos elementos del diseño empleado para añadir énfasis y dinamismo a un elemento determinado o para organizar la estructura.
Espacios en negativo pasivos
Espacio que existe entre palabras o líneas de texto, que sirve para mejorar la organización y la legibilidad entre los elementos.
Micro – espacios en negativo
Espacios negativos que se encuentran entre las letras, palabras y elementos gráficos. Su fin es mejorar la organización general de la composición.
Macro – espacios en negativo
Espacio que existe entre columnas o párrafos de texto. Si se usa adecuadamente puedes mejorar el ritmo y fluidez de lectura.
No lo olvides, los espacios negativos o espacios en blando son imprescindibles en cualquier diseño. De esta manera, conseguiremos un diseño totalmente equilibrado.